martes, 18 de diciembre de 2012
Mi ángel
Dicen que los ángeles no existen, yo no lo creo así. Cuando menos te lo esperas aparecen para hacerte feliz y darte motivos para vivir el resto de tus días. Te trasmiten un cariño inmenso y te trasladan su amor de mil maneras distintas. Siempre se preocupan por ti y están cuando lo necesitas. Son capaces de llevarte a lo más alto, de hacerte surcar los cielos con una simple palabra, un simple abrazo o un simple beso. Te protegen de cualquier daño y te cuidan como si fueses algo esencial. Crean tranquilidad en ti y a tu alrededor. Necesitas su presencia o mueres sin saberlo, te mantiene vivo a cada instante. Tu vida sin su compañía puede correr peligro, tu corazón es su corazón. Mucha gente dice que no es cierto y que no existe ese ángel que vela por nosotros. Ahora yo digo que si es cierto, cada uno tiene su ángel, solo tiene que saber verlo. Yo he encontrado al mío y quiero que se quede a mi lado mucho tiempo y lo voy a cuidar. Mi ángel está atrapado en el cuerpo de una mujer para que le pueda devolver todo lo que hace por mí. No tiene por qué preocuparse porque su ángel está atrapado en mi cuerpo así que será mutuo e inquebrantable. Hagámoslo por nosotros, te quiero mi ángel , te cuidaré siempre.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Boni amici: Capítulo 6
Ditchter estaba plantado en medio de su cocina con un vaso de agua en la mano y con la mirada perdida. Tenía el pelo alborotado, unas ojeras enormes y la cara pálida. Se sentó en un taburete, estaba moribundo. Él no era el único en mal estado esa mañana. Gadael se encontraba en el baño de su casa vomitando todo lo que había bebido la noche anterior, tenía incluso peor cara que Ditchter. Se había bebido él solo una botella de ron en una hora y media y acabó fatal. Le tuvieron que llevar a su casa antes de tiempo. Se arrepentía un poco más cada vez que tenía que visitar el baño. Además se había perdido los importantes sucesos de esa noche y eso no se lo perdonaba. Doven tenía comida familiar. Parecía un difunto en la mesa que compartía con tíos, primos, padres y abuelos. Era un espectáculo verlo repeliendo los las continuas acometidas:
-Doven cariño toma un poco de pollo-le decía su abuela.
-No gracias-contestaba él.
-Hijo come un poco de chorizo-le decía su madre.
-No gracias mamá, no me apetece-respondía él.
-¿Qué tal anoche sobrino?-le decía su tío.
-Bien, solo salí un ratillo-respondía Doven mintiendo como el que más.
-Ya claro-dijeron sus padres a la vez entre risas.
-Toma un poco de agua-le dijeron sus primos dándole un vaso con algo que parecía agua.
Doven le dio un trago y acto seguido escupió en el suelo. Todos sus primos se habían echado a reír. Salió corriendo al baño de la casa de su tía y repitió la escena que se veía en el baño de Gadael. La broma de la ginebra no falla. Mientras, Zurka seguía durmiendo y Satis en vez de ayudar a su padre en el trabajo más bien le estorbaba porque no se podía mover de la resaca que llevaba. La única que estaba en perfectas condiciones era Nice que no bebió. Vitesse estaba desaparecido.
A última hora de la tarde Ditchter llamó a Doven:
-Oye Doven ¿puedes quedar? Necesito hablar-le preguntó.
-Claro que sí hermano, ¿a qué hora y dónde?-respondió Doven.
-A las ocho en el parque-respondió Ditchter.
-Ok, perfecto allí estaré.
A las ocho se encontraron los dos en el parque y se sentaron en un banco mientras los niños correteaban y los ancianos jugaban a la petanca. Hacía una tarde espectacular y ya estaba llegando el ocaso, la luz del atardecer lo bañaba todo.
-Ayer la cagué ¿verdad?-preguntó Ditchter.
-No, ayer te lo pasaste de puta madre-le respondió Doven.
-Acabé en la cama con una chica Doven, estoy traicionando a mis sentimientos-dijo Ditchter.
-No te tienes que preocuparte, ha sido una noche de locuras, te hacía falta soltarte un poco-dijo Doven.
-No lo volveré a hacer, joder que mal me siento ahora, no vuelvo a beber una sola gota más de alcohol-dijo Ditchter.
-Eso siempre se dice-respondió Doven riéndose.
-Ya, lo cierto es que fue una noche épica, deberíamos de repetirla-dijo Ditchter.
-Gadael se perdió mucha noche, deberíamos de contarle todo-dijo Doven.
-¿Que te pegaste con aquél tío que molestaba a Nice por ejemplo?-preguntó Ditchter.
-O que tú por fin te olvidas de Adara-respondió Doven.
-Y una mierda, tú sabes bien que no es así-contestó Ditchter cabreado.
-Yo solo sé que es un paso muy grande y que cualquier cosa puede pasar-respondió Doven intentando calmarle.
-Oye ¿Y qué se sabe de Viti?-dijo Ditchter cambiando drásticamente de tema.
-Pues me ha llamado hace una hora diciéndome que se fue rayado a dar una vuelta y que se quedó dormido en un banco de la plaza-respondió Doven a carcajada limpia.
-Vaya personaje, no tenemos que dejarle solo, mira las que lía-dijo Ditchter.
-Si pues Zurka se fue con un chaval de la discoteca, ya nos contara que hizo con él-dijo Doven guiñándole un ojo a Ditchter.
-Nada bueno seguro-respondió Ditchter entre risas.
-Oye tío me voy que tengo un hambre increíble-dijo Doven.
-Ok, pues mañana nos vemos entonces-dijo Ditchter.
Se despidieron y cada uno se fue por su lado. Ya había caído la noche. Mientras volvía a casa, Ditchter pensó en lo que Doven le había dicho. Quizá tenía razón, quizá volvía a empezar. Lo cierto es que le había gustado mucho la chica de esa noche pero seguía queriendo a Adara. Lo cierto es que ya había quedado con ella para otro día pero no quería decírselo a nadie, quizá porque era reacio a olvidar al amor de su vida aunque estará en un estado anormal. El dilema solo acababa de comenzar…
lunes, 12 de noviembre de 2012
Boni amici: Capítulo 5
Un camarero los guió por un largo pasillo que desembocaba en una enorme sala iluminada por la luz de varios candelabros distribuidos por todo el recinto. Tenían una mesa preparada. Se sentaron todos y pidieron la comida. Mientras llegaba les sirvieron una copa de vino rosado con lo que empezaron a desinhibirse pronto. La cena transcurría de manera amena y todos se desenvolvían con facilidad en la gran cantidad de temas que salieron. Todo transcurría con normalidad hasta que recordaron una anécdota en la que la protagonista fue la única persona que faltaba entre ellos.
-¿Os acordáis cuando Ditchter tiró a Adara al rio con la ropa puesta?-dijo Gadael entre risas.
Un silencio sepulcral invadió la sala. Todos se quedaron callados al escuchar ese nombre. En especial Ditchter. Todo se remonta cinco años atrás. Adara era otra de las chicas del grupo y también la novia de Ditchter. Ellos eran amigos desde que tenían seis años y eran inseparables, hasta tal punto que a los diecisiete años de Ditchter y los quince de ella empezaron una relación que iba más allá de la amistad. Era la pareja más feliz del mundo. Salían con sus amigos siempre y cuando podían se reservaban días enteros dedicados a ellos en los que despedían romanticismo por todos lados. Vivían en un ambiente ideal, pero a los tres años algo terrible sucedió. Adara iba de viaje con sus padres camino a Francia cuando un conductor borracho se cruzó en la carretera y les sacó de la vía. Los padres salieron ilesos pero su hermano pequeño de diez años murió en el acto y ella quedó en estado grave. Desde entonces ella estaba en coma y nadie quería hablar del tema. Hacía un año de aquello y todavía no lo habían superado. Ditchter se hundió en una depresión insostenible. Cuando parecía que lo había superado empezó la tortura de nuevo. Ditchter se levantó y salió fuera.
-Joder Gadael la has cagado bien-dijo Zurka.
-Yo pensaba que…-dijo Gadael.
-¡Joder un poco más de cabeza tío!-le reprochó Doven mientras se levantaba y seguía a Ditchter para hablar con él.
-La verdad es que todos estamos un poco igual…-dijo Satis.
-Pues sí, yo todavía recuerdo esas tardes de chicas con ella-dijo Nice con lágrimas en los ojos.
Mientras, Doven siguió a Ditchter por todo el restaurante hasta que salieron a la calle. Ditchter se sentó en la acera y posó su espalda sobre la fachada. Las lágrimas inundaban sus ojos verdes y recorrían su cara dejando un rostro desconsolado. Doven se acercó, se agachó a su lado y le ofreció un cigarro. Luego se sacó otro para él y se sentó a su lado. Se los encendieron y hubo un silencio de unos diez segundos. Doven miró a su amigo destrozado por dentro y poniéndole una mano en el hombro le dijo:
-Amigo, la vida da muchas vueltas, no puedes estar jodido siempre por lo mismo.
-Lo sé Doven pero es que ella significa mucho para mí-respondió Ditchter.
-Ya ¿pero has pensado que puede que nunca despierte?-preguntó Doven.
-Por supuesto, todos los días de mi vida desde el accidente-respondió Ditchter.
-Entonces ¿qué piensas hacer al respecto?-preguntó Doven.
-Pienso esperarla hasta el fin de mis días, con ella lo tenía todo y ahora no tengo nada, solo fe y esperanza de recuperar todo eso que ese borracho se llevó por delante. Quiero esperar a que vuelva mi todo, algo me dice que tengo que hacerlo, es la mujer de mi vida y si me tengo que morir a los pies de su cama esperando a que se despierte lo haré-respondió Ditchter.
-Hermano, tú vales mucho y no me gusta verte sufrir, pero si esa es tu elección yo te apoyaré. Te llevaré todos los días al hospital si hace falta. Si te hace feliz estar a su lado aunque esté en ese estado haces lo correcto. Si tú eres feliz yo soy feliz-dijo Doven dándole un abrazo a su amigo.
-Gracias Doven, eres muy grande-le dijo Ditchter cogiéndole de la nuca.
-Gracias, tú también tío. Ahora vamos a terminar esa cena y a disfrutar de la noche-dijo Doven mientras entraban otra vez al restaurante.
Volvieron a retomar la cena y siguieron conversando toda la velada. Se preparaban para una buena noche, ajenos a lo que pasaría unos días más tarde…
lunes, 5 de noviembre de 2012
Boni amici: Capítulo 4
La semana previa a la deseada fiesta, todo transcurría con normalidad. Los chicos cada uno con sus pequeñas rayadas pasaban el día entre partidillos de fútbol, cervezas en el bar y tardes de póker y videojuegos. Las chicas los acompañaban en lo que podían y cuando no, se iban a dar largos paseos por las afueras del pueblo y se contaban sus experiencias. En uno de esos paseos Zurka le dio una sorpresa a las otras:
-Chicas ¿os acordáis de aquel novio que os conté que tenía?
-Sí–respondieron las dos a la vez.
-Pues lo dejamos hace un mes…-confesó Zurka.
-¿Pero si llevabais mucho tiempo juntos no?-preguntó Nice.
-Sí pero ya no iba bien. Por eso he vuelto este verano al pueblo con vosotros, necesitaba volver a mis raíces y pasármelo bien con mis amigos para olvidarme-dijo Zurka.
-Pues no te preocupes que aquí estamos nosotras y los chicos para ayudarte a sacar una sonrisa-dijo Satis.
-¿Y tú Nice qué tal de hombres?-preguntó Zurka.
-Pues no me quejo, nada serio y viviendo la vida-respondió con una risa floja.
-Oye Gadael está muy guapo ahora, podríais intentar alguna algo con él-sugirió Satis empezando a reír.
-Satis hija cállate que estás más guapa-dijo Zurka.
-Si si, pero yo he visto a Nice mirarlo con ojitos-dijo Satis.
-¿¡Yo!? Pero que dices Satis, estás loca…-respondió Nice sobresaltada a la vez que sonrojada.
-¡Ay mamá! ¡Que aquí hay amor!-gritó Zurka.
-¡Que no os inventéis cosas! Gadael es solo un amigo…-respondió Nice.
-Bueno ya veremos… -dijo Zurka.
Zurka siempre estaba malmetiendo y era la típica amiga que saca relaciones de donde no las hay. Era la chica más alegre del grupo y siempre estaba de fiesta. Sus borracheras eran conocidas en toda la comarca y sus múltiples novios repartidos por todas esas tierras. Llegado el momento maduró y dejó ese exceso de fiesta a un lado. Salió a estudiar fuera y conoció a un chico muy especial en su clase. Estuvieron saliendo un tiempo y todos creían que aún seguían juntos pero no era así. El novio que parecía un santo se dedicaba a ponerla los cuernos cuando salía de fiesta con sus amigos y Zurka terminó enterándose y acabó la relación. Volviendo a ser soltera de nuevo Zurka tenía más peligro que nunca. La bestia contenida saldría a flote tarde o temprano… En ese mismo momento sonó el móvil de Nice:
-Uy, un sms de Gadael…-dijo mientras Satis y Zurka empezaron a reír-. “Hemos quedado todos para cenar a las 22:00 díselo a las chicas”.
-¿Y por qué te lo manda a ti?-preguntó Satis.
-Adivina…-dijo Zurka.
Nice estuvo pensativa durante todo el camino de vuelta. Cuando llegaron al restaurante los chicos ya estaban allí. Empezaba la cena… y con ella los líos.
lunes, 29 de octubre de 2012
Boni amici: Capítulo 3
La luz del sol entraba por las rendijas de la persiana y bañaba la habitación de Ditchter. Poco a poco abría los ojos y comenzaba a hacerse a la idea de dónde estaba. Se quedó mirando fijamente al techo pensativo. Iba a pasar un verano inolvidable junto a sus amigos o al menos esa era la idea. Hoy era el primer día. Se levantó y se dio cuenta de que había una foto de tamaño carnet tirada en el suelo. De pronto se acordó de que se quedó dormido mirándola, se le debió de caer entonces. La cogió y se quedó mirándola durante unos segundos. Una mujer de tez pálida y pelo rubio como el oro, con unos ojos color miel que hipnotizaban y una sonrisa digna de anuncio de dentífrico aparecía en esa pequeña imagen. Secándose los ojos vidriosos Ditchter guardó la foto de aquella misteriosa joven en su cartera y dispuso a prepararse. Había quedado con Doven en su casa y ya faltaba poco. Mientras sacaba unas cervezas del congelador sonó el timbre. Ditchter lo puso todo en la mesa y corrió a abrir. La sorpresa fue mayúscula. Su primo Dapper entró por la puerta:
-¡Primo por fin vuelves!-dijo Dapper corriendo a abrazarle.
-¡Dap! ¡Primo!-dijo Ditchter emocionado-. ¿No estabas en América?
-Sí pero ya terminé el proyecto y he vuelto a casa-respondió con una sonrisa de oreja a oreja-. Con la familia.
Después de unos minutos hablando se despidieron y quedaron para más adelante. El día empezaba con una buena noticia: la vuelta de su primo. Ditchter y su primo eran uña y carne antes de dividir sus caminos. A los cinco minutos sonó otra vez el timbre. Esta vez si que era Doven:
-¿Dónde están esas cervecitas buenas que nos vamos a tomar?-dijo entrando al salón de la casa.
-Pues aquí las tiene el señor panzón-respondió Ditchter bromeando.
-Bueno Ditch, te voy a hacer una propuesta-dijo Doven.
-Miedo me das Doven-respondió Dichter.
-Pues dentro de una semana es la macrofiesta del ron en el pueblo de al lado, ¿qué te parece si vamos?-dijo Doven deseando un sí como respuesta.
-No se Doven, por un lado necesito un fiestón de ese calibre pero por otro lado…-dijo Ditchter enmudeciendo un momento.
-¡No lo consentiré Ditch!-exclamó Doven.
-¿Qué estás pensando?-preguntó Ditchter.
-Que sigues esperándola y te estás jodiendo la vida. ¡Necesitas salir de fiesta, olvidarte de ella, dejar a un lado eso que no sucederá jamás!
-¡No digas eso Doven! Sabes que puede pasar en cualquier momento-respondió Ditchter con la voz quebrada.
-Sabes que es muy difícil tío, no seas así, hazlo por nosotros. Ninguno te queremos ver así de triste. Nunca tienes que perder la esperanza pero tampoco el tiempo. Ya has esperado mucho tiempo, ahora te toca disfrutar-dijo Doven.
-Puede que tengas razón pero no estoy seguro de que pueda salir de fiesta así como así…-respondió Ditchter.
-Vamos a salir todos juntos y nos lo vamos a pasar de puta madre ¿vale? Te vas a olvidar de todo esto aunque sea una noche porque te lo mereces-dijo Doven.
-Bueno está bien, iré por vosotros pero que conste que no es lo que más me apetece ahora-respondió Ditchter.
-¡Sí! ¡Así me gusta, ese es mi chico!-exclamó Doven saltando de alegría.
Ditchter sabía que tenía que cambiar porque estaba dejando de vivir su vida. Hacía algún tiempo que dejó de salir. Sus ganas de vivir sólo se centraban en una persona y ella no estaba con él. Cada día que pasaba se preguntaba por qué le pasó lo que le pasó y le daba más vueltas a todo. El destino le arrancó de un plumazo todo lo que él quería y todavía no lo había superado del todo. Pero ahí estaban sus amigos de toda la vida, apoyándole e intentando sacarlo de su obcecación.
-Oye Doven termina de contarme lo de Satis-cambió Ditchter radicalmente de tema.
-Pues a ver, como ya te dije ayer casi todo pasaré a los detalles-dijo Doven mostrándose muy sereno-. Yo no veía nada especial en Satis hasta que de tanto estar juntos me empezó a llamarme la atención.
-Pero Doven tío, es Satis, no entiendo como…-dijo Ditchter.
-Lo sé Ditch, es muy raro y entiendo tu sorpresa pero Satis no es como antes-respondió Doven.
Satis era la típica chavala de pueblo más basta que un bocadillo de piedras. Voceaba más que los pastores y tenía una actitud un tanto masculina. Físicamente también era algo ruda aunque no llegaba a ser fea. Ditchter en parte siempre los vio como una buena pareja ya que su amigo era ciertamente parecido a ella pero nunca se lo hubiese imaginado.
-Y ahora ¿qué pasa con todo eso?-preguntó Ditchter.
-Pues yo ya paso de Satis aunque Viti todavía sigue enamorado de ella-respondió Doven.
-Vaya lio os habéis montado los tres, en fin…-dijo Ditchter pegando un trago a su cerveza.
Con un brindis por los viejos tiempos sellaron su vuelta. La fiesta volvía y tras ella muchas más cosas…
sábado, 27 de octubre de 2012
Siempre, mamá
Esto va dedicado a la persona a la que debo mi vida, a la mujer que me trajo a este mundo y a la que la debo todo.Ya son veinte años los que llevo dándote guerra y quebraderos de cabeza. Quiero darte las gracias por todo lo que has hecho por mi. Todos tus esfuerzos me han hecho darme cuenta de algunas cosas. Que sin ti no se que hubiese hecho ni lo que haría. Que sin tu cariño y sin tus charlas no hubiese salido adelante. Que sin tus reprimendas no hubiese corregido los errores que ahora me harían peor persona de lo que soy. Que todos los momentos vividos contigo han sido especiales y nunca los olvidaré. Que gracias a ti he aprendido lo que es la vida y a enfrentarme a ella sin miedo a lo que pueda pasar. A llorar cuando hay que hacerlo y a sonreír después. Momentos de rabia, de alegría, de tristeza, siempre me has evitado el sufrimiento y has querido que esté feliz. Pues bien, ahora te toca a ti ser feliz.Ya has pasado mucho tiempo ocupándote de mi, se que es mucho pedir que una madre deje de preocuparse de su hijo pero ahora tu importas más que yo. Gracias por los viajes en coche, gracias por intentar hacer siempre lo que me gusta y lo que me hace feliz. Con todo lo que has hecho por mi te has ganado cielo y medio. Se que quizá no demuestro lo suficiente lo que me importas pero ya sabes como soy, como un mueble (con el que has tenido que cargar siempre de un lado para otro). Por eso te escribo esto, porque es mi mejor manera de expresar mi infinita gratitud a tu esfuerzo y el inmenso amor que guarda tu hijo en su corazón para ti. Te quiero por encima de todo y siempre estaré a tu lado cuando me necesites y cuando no. Porque todo lo que has hecho por mi es imposible devolvértelo pero intentaré hacer lo máximo posible. En definitiva gracias por cargar conmigo siempre, por darme tu amor aunque no lo mereciera, por estar siempre ahí sirviéndome de pilar fundamental y sobretodo gracias por ser tú, por ser como eres. Porque es imposible que me enfade contigo, porque eres la mejor persona que conozco y te lo mereces todo. Recuerda, siempre estaré ahí. Te quiero mamá.
lunes, 22 de octubre de 2012
Boni amici: Capítulo 2
Doven se giró y se puso mirando hacia la barra del bar. Ditchter impresionado tardó en reaccionar ante aquella situación. Vitesse cabizbajo saludó tímidamente y Gadael quitó hierro al asunto saliendo al paso y saludando abiertamente y a voces:
-¡Ya se os echaba de menos chicas! ¡Nice, Zurka cuánto tiempo!
-¿Ya habéis empezado sin nosotras? ¡Pero bueno, qué guapos estáis todos!-dijo Nice.
-Vosotras sí que os conserváis bien, cuánto tiempo sin hablar con vosotras ¿qué tal todo?-dijo Ditchter con una sonrisa enorme en su cara. Después de una oleada de besos y abrazos, Satis, que fue la primera en entrar, se dirigió hacia Doven:
-¿No me saludas o qué?-le preguntó.
-Por supuesto Satis faltaría más-dijo Doven con cara de pocos amigos. Ditchter que habiendo estado ausente tanto tiempo estaba muy extrañado y necesitaba saber lo que allí ocurría.
Su idea fue coger a Doven y darle un cigarrillo preguntándole que si le acompañaba fuera a fumar. Ninguno de los dos eran fumadores empedernidos pero de vez en cuando les apetecía. Salieron los dos del bar y se encendieron los cigarros. Después de darle la primera calada Ditchter fue al grano:
-Oye Doven, te he notado raro cuando han entrado las chicas al bar ¿ha ocurrido algo que yo no sepa?
-Es una historia muy larga Ditchter-respondió Doven con gesto serio.
-Pues hazme un resumen y mañana te invito a unas cervezas en mi casa y me lo cuentas ¿te hace?-dijo Ditchter intentando no presionar a su amigo para que se lo contase.
-Por supuesto que me apetece Ditch-respondió con una sonrisa-. Cómo me alegro de que hayas vuelto.
-Y yo Doven, y yo…-dijo Ditchter mirando a su amigo con una sonrisa-. Pero ahora dime, ¿qué te ocurre?
-Pues mira tío, cuando os fuisteis casi todos fuera nos quedamos Vitesse, Satis y yo. Sólo quedábamos nosotros tres y Satis me empezó a gustar después de algún tiempo. Se lo dije a Vitesse y me dijo que eso no podía salir bien pero no le hice caso. Me lancé y Satis me rechazó. Empezamos a distanciarnos y empezaron a quedar solos Vitesse y ella y me empece a mosquear. Al final salieron juntos durante un año pero terminaron y yo volví a salir con Vitesse… bueno ya terminaré de contarte mañana, el caso es que las cosas no están bien entre nosotros.
Ditchter estaba sorprendido, Satis era la mujer más ruda que había conocido en su vida. Le parecía imposible que un hombre se enamorara de ella, pues bien, lo habían hecho dos de sus mejores amigos. La situación era un tanto extraña. No sabía qué hacer ni qué decir. Se limitó a darle la ultima calada a su cigarro y disfrutar de la buena noche que hacía. Acto seguido mira a su amigo y le dijo:
-Doven, ninguna mujer tiene que ocupar tu mente y menos con esas edades ,dime , ¿tienes alguna en mente?
-Mañana te lo cuento con esas cervezas-dijo Doven esbozando una leve sonrisa. Se disponían a entrar cuando Doven cogió del brazo a Ditchter y le preguntó antes de que entraran:
-¿Y tú qué tal con ella? ¿Ya has desistido?
-Pues la verdad es que ya lleva mucho tiempo así, pero aún la sigo queriendo. Creo que debo pasar página, no voy a estar así toda la vida-respondió Ditchter cabizbajo.
-Así me gusta Ditcht, la esperanza es lo último que se pierde pero no vas a estar toda la vida esperando-dijo Doven convencido.
-Claro… será lo mejor…-respondió Ditchter con la mirada perdida.
Doven le dio una palmada en la espalda a su amigo y poniéndole un brazo sobre los hombros entraron al bar y se unieron al resto. Aunque había alguna que otra mirada tensa reinaba el buen rollo y esos lazos que les unían desde hace tanto tiempo. Volvían a estar juntos como esos maravillosos años. Después de un rato de risas y diversión se fueron todos a sus casas. Ditchter caminaba de vuelta a casa solo y pensativo. Aquello que le había dicho Doven era cierto pero el todavía no sabía qué hacer, su cabeza le decía una cosa y su corazón otra. Al llegar a casa se tumbó en la cama y decidió dormir para olvidarse de todo y que al día siguiente todo cambiara…
miércoles, 17 de octubre de 2012
Boni amici: Capítulo 1
Dos jóvenes caminan por la calle contando anécdotas de su infancia en una cálida noche de verano. Después de unos cuantos años volvían a reencontrarse. El uno miraba al otro y viceversa y no terminaban de creérselo. Tanto tiempo había pasado desde su último encuentro que no dejaban de contarse las cosas que les habían ocurrido a cada uno por su lado. Las dos sombras, una fina y otra más gruesa pero de idéntico tamaño, se proyectaban sobre las viejas paredes de las casas de centenarias de aquel pueblo. Dichter y Doven eran muy amigos desde que eran unos renacuajos y ahora después de muchos años volvían a verse las caras:
-¿Tío como te va la vida?-dijo Ditchter. Estaba deseando saber cómo le había ido a su amigo después de perder el contacto tras marcharse.
-Pues la verdad es que bien, pero te he echado de menos…-contestó Doven.
Tras las palabras de Doven los dos se fundieron en un abrazo y con lágrimas en los ojos le dijo Doven a Ditchter:
-¡Esto lo tenemos que celebrar, vamos a tomarnos unas birras!-. Con una sonrisa en la cara se pusieron en marcha hacia el bar.
Doven y Ditchter formaban parte de una peculiar pandilla de amigos en su pueblecillo pero cinco años atrás cada uno tomó su camino por distintas circunstancias. Algunos se quedaron y siguieron juntos aunque ya no era lo mismo. Ditchter fue uno de esos que tuvo que irse para seguir sus estudios y se mudó a una ciudad lejana. Doven se quedó en el pueblo y debido a eso se distanciaron y perdieron la comunicación. Como tantos otros Ditchter volvía en verano aprovechando sus vacaciones a ver a su familia y amigos. Este invierno recibió noticias de otros miebros de la pandilla y Ditchter decidió volver para reunirse con todos de nuevo.
Llegaron al bar donde se Ditchter se encontró con una sorpresa. Vitesse y Gadael estaban esperándoles en la barra.
-¡No me lo puedo creer!-gritó Ditchter.
-¡Ven aquí cabronazo, que nos tienes abandonados!-gritó Gadael. Se abrazaron los tres como si fuera el primer día. Todos los momentos pasados en la infancia volvían a la mente de cada uno con una efervescencia poco normal.
-No sabéis lo que me alegro de volver a veros, ¡me tenéis que contar todo lo que os ha pasado eeh!-dijo Ditchter.-¡Ponte unas cervezas Paco que esto hay que hacerlo como Dios manda!
-¡Y un buen aperitivo que no falte!-añadió Doven a la vez que se frotaba la panza. Doven era el más rellenito de la pandilla desde siempre y las bromas con él no faltaban.
-Pero no te lo comas tú todo cabrón-dijo Gadael. Entonces todos estallaron a carcajadas.
Después de un rato hablando de todas sus andanzas fuera y dentro del pueblo y unas cuantas risas hubo un silencio. Vitesse era el más callado pero siempre que hablaba no tenía desperdicio y calaba en todos. Cuando todos iban a beberse su cerveza Vitesse saltó:
-¡Un momento! Tenemos que hacer un brindis. Por todo lo que pasamos de pequeños, por todo lo que pasaremos y por este gran día en el que volvemos a juntarnos todos ¡Por un verano inolvidable a vuestro lado!
-¡POR NOSOTROS Y POR NUESTRA AMISTAD!-gritaron todos a la vez.
Tomaron todos un gran trago de cerveza fresca y Doven se disponía a hablar cuando de repente entraron por la puerta del bar ciertas personas y calló. Se le cambió la cara y enmudeció, a ninguno nos pasó desapercibida su reacción…
jueves, 27 de septiembre de 2012
Atrapado entre colosos
Y aquí una vez más atrapado entre los colosos Espacio y Tiempo, atrapado entre dos líneas infranqueables buscando salida. No sé dónde me encuentro...estoy perdido en un páramo de sentimientos, en un desierto de ideas que agobia por el simple hecho de no existir. Camino en todas direcciones y en ninguna. Oteo el horizonte cómo un topo en su cueva excavada, ciego, no veo nada. Dando palos de ciego busco y no encuentro. Estoy completamente perdido en la inmensidad del espacio. Necesito paciencia pero la paciencia requiere tiempo y tampoco sé en qué siglo, década, año, mes, día, hora, minuto o segundo vivo. El tiempo no parece pasar, no corre en su dimensión inexplorada. Cada segundo que pasa en realidad para mí no pasa...queda suspendido y se cierne sobre mí como una sombra, una carga que me ralentiza el paso, un lastre queme ancla y no me deja avanzar cuanto quisiera en mi camino, en mi búsqueda. No veo luz ni tampoco oscuridad...todo lo que me rodea se puede percibir pero no es real...o al menos esa es mi sensación...Encarcelado entre barrotes de sentimientos mi alma pide salir de mi cuerpo. No soporta esta situación de incertidumbre y desasosiego. Necesita volar... y reencontrarse consigo misma....encontrar eso que tanto necesita y tantos ansían. Encontrar ese sentimiento que es la llave para abrir la puerta que lleva al sentir, a esa dimensión en la que se puedan utilizar los sentidos y en la que los colosos Espacio y Tiempo no tengan una lucha encarnizada en la que las afectadas sean las almas...ese sentimiento...
Destino para nadie
Todo tiende a un final, un final que se mantiene latente en cada ser. Todo ser nace y su destino juega con él como si fuera una marioneta. La vida de las personas está marcada porque cada movimiento, cada acción puede cambiar su destino...o no? Es cierto que el destino está marcado al nacer o depende de las acciones de uno mismo? Yo prefiero dejar eso a los filósofos pero no puedo evitar pensar en ello. Hay cosas que te marcan en la vida y que pueden hacer que dé un giro de 360º, ¿pero está eso escrito en algún sitio? Algunos dicen que en las estrellas. Si eso fuese cierto a veces me darían ganas de apagar alguna para cambiar mi suerte. Las cosas no siempre salen como uno quiere pero ¿quién dijo que el destino que te toque te tiene que gustar? Nadie. Hay destinos gloriosos y destinos horrorosos pero nadie sabe cuál te va a tocar, quizá las estrellas... Yo solo sé que mis estrellas siempre estarán calladas, mudas, sin ninguna intención de alumbrarme. Sólo soy un ignorante más que espera que su destino le depare lo mejor. Cuando alguien dice que las personas buenas tendrán su recompensa tarde o temprano suelto una carcajada para mis adentros y pienso en las muchas veces que eso no ha ocurrido... ¡cuántos habrán hecho bien y sido maravillosas personas y su destino les ha tratado con crueldad, incluso segándoles la vida! Nuestro destino sólo lo podemos cambiar nosotros en ciertos aspectos. Cada uno que mire al oscuro cielo de la noche y busque esa estrella que guía su camino, luego pida un deseo y espere. Quién sabe, a lo mejor tiene suerte y le sonríe el destino...
martes, 25 de septiembre de 2012
La guerra de un hombre
El campo de batalla es desolador, nunca vi algo parecido. El silencio reina en este agujero inmundo del que no logramos salir. Los innombrables arrasan por donde pasan. Una fuerza extraña ataca la moral de mis hombres y la mía propia. No hay posibilidad de victoria. Una niebla se cierne sobre mis tropas impidiendo el ataque. Indefensos luchan contra esos malditos traidores que se aliaron con el enemigo. Cinco meses después de la primera batalla que comenzó esta guerra llega la hora de la reflexión, de utilizar más la cabeza que el valor convertido en temeridad. Poco a poco han ido ganando terreno. La desesperación es palpable en el ambiente. Aquella batalla en la que no quedó nadie nos dio esperanzas, fuerzas para seguir hacia adelante con la conquista de esta tierra embrujada. Pero escaramuzas posteriores fueron mermando nuestras filas. Extendieron el miedo entre nosotros y acabaron por destrozar nuestra moral. Tratados de paz fallaron y las batallas no cesaron. Seguimos perdiendo batallas, no entiendo por qué nos vencen tan fácilmente. Esto no nos ocurrió en ninguna otra conquista, solo en esta tierra embrujada en la que no hay victoria posible. Mi ejército, uno de los mejores, debilitado por una fuerza mística, lúgubre y mágica. Me llegó información de que en otras épocas la lograron ocupar distintos pueblos pero siempre en poco tiempo. Cabe destacar las fuerzas de un ejército que pactó con el mismísimo diablo para conquistar dicha tierra encantada, que terminó por abandonar, ya que descubrieron el secreto que esconde y huyeron tras su victoria. Mirando la puesta de sol con lágrimas en los ojos contemplo el paisaje desolador repleto de almas mutiladas, sangre derramada en vano y algunos de mis hombres esperanzados todavía luchando. Mi decisión está tomada. No lucharemos en vano, abandonaremos esta tierra maldita y volveremos a nuestros lugares de origen. Dejaremos esta lucha sin sentido, esta conquista imposible. A lo mejor en otros tiempos…en otras tierras…Pero ahora no. Cojo mi arma y doy la orden. Echo un último vistazo y empiezo a correr. Mis mejores hombres me acompañan en esta huida sin marcha atrás. Quizá cuando tengamos más hombres…No. Me cuesta abandonar porque esa no es mi actitud pero la decisión está tomada. Llegó la hora de la retirada. Doy esta guerra por acabada.
Simplemente tú
Hay cosas que nunca llegan a tener sentido y otras que lo tienen pero no se lo encuentras por más que busques y busques. Pocas veces se encuentra lo que uno quiere, más bien al contrario. Muchas veces lo que se quiere llega sin esperarlo y otras no. Tú eres impredecible. Muchos te buscan pero pocos llegan a encontrarte y otros pocos lo hacen de casualidad. Eres la perdición de todo hombre. Arrancas de la propia vida a los más débiles. Le robas el alma a los enamoradizos y destruyes el corazón de los ilusionados. Pero eres increíble. Puedes dar lo peor y lo mejor. Puedes dar la vida a un muerto. Puedes dar luz a la oscuridad. Eres antídoto y veneno. Cielo e infierno. Eres el imposible, el platónico, el adolescente, el de un minuto, el de para toda la vida, el de a primera vista, el loco, el apasionado, el fugaz, el sorprendente, el inesperado, el destructor, el empalagoso, el todo, la nada....Todo está en ti y sin ti el todo sería nada porque tú mueves el mundo y los corazones de cada persona existente, tú estás en cada uno de ellos. Tú haces locos a los cuerdos. Tú das la vida y la quitas... Siempre sabré por qué existo...porque existes tú, razón de vida y existencia de cada ser humano.
domingo, 23 de septiembre de 2012
Mirando al cielo
Anoche mientras paseaba bajo las estrellas algo invadió mi interior produciéndome un escalofrío. Esa situación me hizo recordar noches pasadas en las que mi felicidad y mi diversión parecían no tener límites. Un anhelo que cavitaba mis adentros. Quizá la mejor racha de fortuna que había tenido en mucho tiempo hizo mella en mí. Tantos desastres y caídas se vieron invertidos en un abrir y cerrar de ojos y sacaron lo mejor de mí. En medio de un desierto emocional encontré un oasis que provocó que viviese con intensidad. Quizá fue una estrella fugaz a la que pedí un deseo. Lo único que puedo decir es que me llevé la experiencia de ese espejismo paradisíaco vestido con todo tipo de escenas y acompañado de todo tipo de bandas sonoras, que al escuchar todavía se me remueve algo por dentro. Ese sentimiento es el que me vino caminando a la luz de unas cuantas farolas mientras escuchaba sonidos familiares, esas canciones… Seguí caminando y mirando al cielo busqué otra estrella que diera su vida por hacerme vivir de nuevo esas experiencias. Esta vez no hubo suerte, una pena…
Espiral
Y todo se repite como si fuera un ciclo. Un remolino en el que quedas atrapado y no sabes salir. Una escalofriante rutina que empieza a causar descontentos y malestares. Cuando te sientes atado o esposado a algo que necesitas, pero te hace daño de la manera en la que lo deseas, que no consigues entender, intentas liberarte o al menos aflojar ese yugo que te aprisiona. Aferrarse a cualquier esperanza puede ser la manera de liberarse de esas esposas o de apretar esas ataduras más aún. La esperanza a veces traiciona porque puede convertirse en fe ciega No hay que dejarse engañar por falsas apariencias y tener la esperanzas justas: la realidad existe y está ahí. El truco está en creer en uno mismo y obtener la libertad a partir de introspecciones. Uno tiene que estudiarse a sí mismo y ver todo el abanico de posibilidades a partir de él. Si después de eso sientes que puedes lograr lo que ansías o te propones pues adelante. Aquí entra la realidad. No todo lo que pienses es posible, tus ojos y tus intuiciones pueden engañarte. A veces las cosas no son lo que parecen y es cuando después de haber puesto tu fe ciega sobre la mesa la pierdes por una mala jugada de la realidad. Cuando esta jugada se repite una y otra vez es cuando te tienes que plantear la retirada, se acabo el juego por ahora o perderás lo que te queda de fe. El torbellino o remolino al que me refiero es éste. Cuando entras en esa mierda de rutina de la que quieres escaparte y empiezas a entender muchas cosas. Es hora de parar y pensar para luego recomenzar este juego contra la realidad.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Un rayo de luz
Entra un rayo de sol por las pequeñas rendijas de la persiana y calienta débilmente tu rostro. Abres los ojos de golpe y te levantas bruscamente de la cama. Una extraña energía invade tu cuerpo. Corres a la terraza, abres la ventana y contemplando el amanecer notas la brisa mañanera que te pone la piel de gallina y te produce una sensación de bienestar enorme. Pasan por tu cabeza diversos pensamientos que hacen que te plantees tu vida de otra manera, que le des la vuelta a tu visión pesimista y amargada y mires el lado positivo de cada detalle. Esos pequeños detalles que te hacen feliz y que están pasando desapercibidos para ti. Esos detalles de los que te diste cuenta anoche y provocaron la sonrisa con la que te fuiste a dormir y con la que te has levantado hoy. Mientras dormías ese vaso medio vacío se llenó entero y tu optimismo rebasa los límites. Nadie va a apagar tu sonrisa ni romper tus sueños. Tus alas de cristal han pasado a ser del elemento más resistente que existe: el amor. Corres de aquí para allá, no sabes donde meterte, enciendes el equipo de música, pones el volumen al máximo y te pones a bailar encima del sofá. Después de todo el sufrimiento que llevabas dentro ha llegado la hora de ponerle punto y final a todos los pensamientos negativos que te impiden vivir. Es hora de arreglarte por dentro y por fuera, de salir a la calle y enfrentarte a la realidad de la mejor manera posible: con una sonrisa y amando cada cosa que haces. Sal de tu cueva, ponle banda sonora a tu vida, mira el lado bueno de todo lo que te pase y valora el esfuerzo de los seres queridos que te rodean por hacerte feliz, tú eres lo primero para ellos y ellos deben ser lo primero para ti. Rodeado de tu gente y con tus ilusiones por bandera te comerás el mundo. Nada de conflictos inútiles con tu gente ni preocupaciones por lo que dirán personas que son ajenas a tu verdadero objetivo: vivir tu vida, no la de los demás. Llegó la hora, ya estás preparado para tu nueva etapa, corre, salta, sonríe, vuela... y lo más importante: sueña.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Corre
A veces nos arrepentimos demasiado tarde y tomamos decisiones demasiado pronto. Las cosas se piensan, pero existe un límite. Cuando quieres llegar, ese alguien se ha ido. Cuando quieres volver es tarde.
jueves, 12 de julio de 2012
Porque no existe final
Hay ciertas cosas que uno lleva esperando toda una vida, cosas que cuando llegan son recibidas como milagros. Muchas veces me he parado a pensar en que existe más allá de esas cosas. Me refiero a cuando tienes un objetivo fijado y no ves nada a parte de él. Cuando por casualidad o por empeño lo consigues, te invade una satisfacción y una alegría enorme, pero esta es instantánea y fugaz. Después de estar cierto tiempo pensando solo en una única preocupación y que esta de repente desaparezca te deja vacío. Nuestra mente tiene que estar continuamente en funcionamiento y cuando se nos acaban las motivaciones se pierde la chispa que nos movía. Por esto mismo nos tenemos que marcar varios objetivos, no solo uno. Objetivos alcanzables pero no por eso fáciles de alcanzar. Y al conseguir estos objetivos no debemos quedarnos estancados sin sabe que hacer, debemos salir a buscar nuevas motivaciones y objetivos que cumplir. Siempre con todas las ganas posibles, dando lo mejor de cada uno. Porque la vida tiene muchas caras y no podemos centrarnos solo en una. Porque la vida es muy larga y no podemos malgastar el tiempo. Porque todo es posible. Prohibido obcecarse con los objetivos, a relajarse y vivir algo más tranquilo, que las posibilidades son infinitas.
martes, 15 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
A buen recaudo
Últimamente tengo la costumbre de dejarme el corazón en casa cuando salgo. Lo guardo en una cajita de madera con un candado de plata y solo se puede abrir con os más sinceros sentimientos. Tomé esta idea tras varios desencuentros en los que vi peligrar su integridad. Alguna desalmada que te embauca o algún mal amigo que te traiciona. Ahora voy mucho más seguro, como si tuviera una armadura de hierro. Todos los golpes que me dan ya no me afectan. Puedo salir tranquilo sin miedo a que me rompan el corazón. Ahora siempre habrá una sonrisa en mi cara, nada me va a afectar.
martes, 1 de mayo de 2012
Cruel destino
Aquella mañana se levantó cansado de la vida. Se miraba en el espejo y hacía mucho tiempo que no se veía. Un rostro demacrado, con ojeras y los lacrimales secos de tanto llorar. Barba de un mes, depresión de diez. Estaba más delgado, el hambre había desaparecido y con ella ocho kilos… de vida. Las pesadillas no le dejaban dormir, parecía un alma errante de día, de aquí para allá sin rumbo. Consumido por los sentimientos no se tenía en pie. Dando tumbos por ahí, hacía lo que el cuerpo le pedía. Cigarro tras cigarro su vida se consumía. Entraba en los bares y los dejaba sin bebida ahogando las penas en alcohol. Hacía un día precioso pero para él era igual de gris que los otros veintinueve. Hacía ya un mes de su caída y el comienzo de sus desdichas. Tanto sufrimiento de su corazón, por sus ojos escapaba. Caminaba por las afueras con la mirada perdida. Nada tenía salida, no había salida. El sol se escondía y un color anaranjado teñía el cielo poco a poco. Ocaso de los ocasos. Caminaba cerca de la vía del tren. Tambaleándose hizo un repaso fugaz a toda su vida, llena de desgracias. Ya no le quedaba nada, ya no tenía a nadie. Un traqueteo sonaba de fondo. Miró al cielo esperando perdón y dio un paso al frente. Una luz se veía a lo lejos, el ruido cada vez era más fuerte. Quizá esa no era la solución pero su alma ya estaba lejos de su cuerpo. Giró la cabeza y la luz se le vino encima. Un minuto después se hizo el silencio. Su cuerpo yacía tendido inerte en los raíles, pero su alma ya era libre para siempre.
jueves, 22 de marzo de 2012
Tinieblas
Se acerca a darle un beso y lo rechaza. En sus ojos decepción, la tristeza los empaña. Se percibe cierta tensión. Su figura casi no se aprecia en la oscuridad del habitáculo. Se aparta con cuidado dando pequeños pasos, volviendo sobre su camino. Se apaga la llama, su vida se consume. Como el último rayo de sol en el ocaso su esperanza se desvanece. Otra figura se acerca preocupada. Le agarra firmemente por un hombre y con una mirada apagada le dice que no se puede hacer nada. Situación extraña, su alma se halla desilusionada, el rechazo de su mayor querer le mantiene aprisionado. Cierra la puerta dejando atrás la escena, desea que le trague la tierra. El aire es denso, una losa de sentimientos se le viene encima. Su rostro serio no conocía las lágrimas… sin embargo la angustia presiona su autoestima. Una lágrima desciende por su cara. Brota de sus preciosos ojos y acaba en la almohada. La luz de luna se cuela por la ventana bañando la habitación con una tenue luz blanca. Sus ojos brillan inundados de impotencia. No hay consuelo lejos de su perdón. Todavía con la cara húmeda cierra sus párpados cansados ocultando sus ojos, rojos de tanta lágrima derramada. El sueño le invade y apacigua su desconsuelo. Sueña pequeño, sueña con lo que más desees, puede que la vida te lo de.
domingo, 4 de marzo de 2012
Sin prisa
He tardado décadas, años, semanas, días, horas, minutos, segundos. He tenido que soportar tonterías, idioteces, salidas de tono, enfrentamientos. He tenido que sufrir desengaños, traiciones. He vivido cosas preciosas y momentos poco deseables. He pasado noches en vela, días de pena, tardes a solas, mañanas de ojeras. He hecho cosas impensables, he tomado riesgos, he disfrutado, he sufrido. He tenido que escuchar mucho ruido. He perdido el rumbo y lo he vuelto a encontrar. Lo he perdido otra vez y lo he vuelto a encontrar. Me han dado dolor de cabeza. He estado preocupado por algo que no tenía, por algo que tenía pero no quería. Golpes, palos, varazos, zarandeos. Caricias, besos, abrazos. Cosas que espero y no llegan, cosas que llegan sin esperarlas. Las cosas tienen su tiempo, el tiempo tiene sus cosas.Con el tiempo se aprende y con la experiencia también. Me ha hecho falta vivir todo esto para darme cuenta de una cosa. No podemos vivir pendientes de tener lo que nos falta y dejando en segundo plano lo que tenemos porque cuando menos lo esperas eso que tienes se va para no volver y eso que anhelas llega a tu vida con una fuerza increíble.
jueves, 1 de marzo de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
Una de dos
Hace poco me contaron una historia digna de mención. En un pueblo situado entre campos de cultivo y alejado de las grandes urbes nació y murió un amor curioso, intenso, pero muy corto. Una chica que empezaba el instituto por aquel entonces y que llevaba toda su vida viviendo allí comenzó sus vacaciones de verano como siempre desconociendo lo que la iba a suceder. A finales de la estación calurosa un amigo suyo hizo una fiesta a la que invito a mucho gente, incluida ella, en una piscina enorme con música y muy bien ambientada. Entre los invitados había un chico al que no conocía y no había visto en sus 13 o 14 años en el pueblo. Indagó un poco y fue a ver a su amigo. Resultó ser un chico que veraneaba con su familia allí pero el resto del año vivía en una ciudad a unas horas de ahí. Entre juegos se conocieron. A ella le llamó mucho la atención, sería porque era nuevo. Él era algo mayor e iba a su rollo sin percibir absolutamente nada de lo que pasaba a su alrededor. El verano terminó y cada uno volvió a su hogar. Unos meses después el chaval estaba en casa de su mejor amigo en la que se quedó a dormir y de repente le llegó un sms al móvil. Resultó ser una admiradora secreta del pueblo en el que pasaba sus veranos. El chico sorprendido empezó a investigar a través de amigos suyos del pueblo y finalmente supo quién era. El verano siguiente empezaron a salir y vivieron una historia de amor entre adolescentes que se quedó en amor de verano. Dos veranos después volvieron a intentarlo pero no funcionó, la distancia no ayudaba y no podía pasar a ser algo más. Después de tres años en los que no volvieron a dirigirse la palabra después del fracaso de su relación nuestra dulce chica de ojos marrones, escasa estatura y complexión delgada decide quedar con su amor fallido para ver qué tal le va. Algo volvió a renacer esa tarde y semanas después volvieron a las andadas. Una relación espontánea en la que se revivieron momentos preciosos, pero no todo acaba bien. La última noche de la estancia del chaval en el pueblo la envió un sms, que sin respuesta, fue la última muestra de amor que dio. Sin saber por qué, la chica no acudió a su llamada después de tanto y tantas palabras y besos intercambiados. Cuantos momentos perdidos. Sin razones, aquella pueblerina dio de lado al chico por el que suspiró una vez, sin saber por qué, el fuego se apagó. Nuestro amigo no volvió a dirigirla la palabra aunque todavía la recuerde. Aquella espera ahogada en alcohol no fue de su agrado y quedó grabada en su corazón. El amor se convirtió en odio. La moraleja de esta historia es que uno no se puede fiar de sus sentimientos porque le traicionan. Hay que asegurarse bien de a quién le regalas tu corazón.
domingo, 5 de febrero de 2012
De la paranoia trascendental a la garantía pluscuamperfecta
Dejo un fragmento de la Meditación tercera de la obra Meditaciones metafísicas de René Descartes en el que hace una introspección en la que recapacita sobre la existencia de las cosas. Yo invito a que vayais más allá y le imitéis, pudiendo así recapacitar y rectificar determinados pensamientos equivocados que tenemos todos de nosotros mismos. Soliloquio y sospecha:
Cerraré ahora los ojos, taponaré mis oídos, bloquearé todos mis sentidos, borraré incluso de mi pensamiento todas las imágenes de cosas corporales o, al menos, ya que eso es casi imposible, las consideraré como vanas y falsas; y así, conversando sólo conmigo mismo, y considerando mi interior, intentaré hacerme, poco a poco, más conocido y familiar a mí mismo. Soy una cosa que piensa, es decir, que duda, que afirma, que niega, que conoce algunas cosas, que ignora muchas otras, que ama, que odia, que quiere, que no quiere, que imagina, también, y que siente. Pues, tal como he señalado anteriormente, aunque las cosas que siento y que imagino quizá no sean absolutamente nada fuera de mí y en sí mismas, estoy seguro, no obstante, de que esas formas de pensar, a las que llamo sentimientos e imaginaciones, sólo en cuanto son formas de pensar, residen y se encuentran ciertamente en mí.
Cerraré ahora los ojos, taponaré mis oídos, bloquearé todos mis sentidos, borraré incluso de mi pensamiento todas las imágenes de cosas corporales o, al menos, ya que eso es casi imposible, las consideraré como vanas y falsas; y así, conversando sólo conmigo mismo, y considerando mi interior, intentaré hacerme, poco a poco, más conocido y familiar a mí mismo. Soy una cosa que piensa, es decir, que duda, que afirma, que niega, que conoce algunas cosas, que ignora muchas otras, que ama, que odia, que quiere, que no quiere, que imagina, también, y que siente. Pues, tal como he señalado anteriormente, aunque las cosas que siento y que imagino quizá no sean absolutamente nada fuera de mí y en sí mismas, estoy seguro, no obstante, de que esas formas de pensar, a las que llamo sentimientos e imaginaciones, sólo en cuanto son formas de pensar, residen y se encuentran ciertamente en mí.
jueves, 2 de febrero de 2012
Tiempo muerto
Hay momentos en la vida en los que las cosas no van como uno quiere. Cuando en un momento determinado te paras a mirar desde fuera tu situación y ves que algo no marcha como esperabas. Ves que tu gente cada vez está menos contigo o que haces cosas mal y la cagas por doquier. En ese momento de introspección tienes que tomar una decisión, tirar la toalla o intentar descubrir qué es lo que realmente pasa para estar decayendo de esa manera. Como en un partido de baloncesto debes pedir tiempo muerto, sacar a tus jugadores de la cancha y reordenar el esquema, darles ánimos e inyectarles una dosis de adrenalina que les haga luchar como nadie para conseguir la victoria, o, si no, a quedar en buen lugar y sentirse bien consigo tras desempeñar un buen papel en la cancha aunque les viniese grande el partido. Pues lo mismo debes hacer con la situación que te desespera. Tómate un respiro y párate a pensar en lo que crees que falla e intenta buscar soluciones. No hay que desistir ni venirse abajo por ir perdiendo, siempre se puede remontar si recompones tus sentimientos y emociones. Y si el partido te viene grande da lo mejor de ti porque nada es imposible. Hay miles de tácticas, lo importante es saber cuál elegir. Además tener una buena afición que te apoye es muy importante porque en los malos momentos de tu equipo siempre podrás pedir ese tiempo muerto a veces tan necesario en el que van a estar siempre animándote. Esos son tus amigos que te seguirán a donde vayas y te animarán te enfrentes a quien te enfrentes: a una enfermedad, un bache sentimental, una pelea familiar o malos resultados. No merece la pena tirar la toalla, lucha por lo que quieres que es la victoria, reordena tu esquema de juego y sal al parquet a jugar el partido de tu vida.
domingo, 15 de enero de 2012
Música como modo de vida
A veces un momento de abstracción puede dar mucho de sí. Una tarde en la que no tenía nada que hacer me tumbé en mi cama, me puse los cascos y encendí el reproductor de música. Me gusta escuchar música con los ojos cerrados e imaginarme historias o momentos especiales que me gustaría vivir. Entro en un estado aislado. La música me hace volar y disfrutar. Por eso me encanta. A cada paso que doy pongo música, a cada lugar que me muevo me acompaña su ritmo, siempre llevo una banda sonora conmigo. Ella es la única que comparte mis momentos más emotivos. Mi alma se aparta de mi cuerpo y entro en una especie de sueño en el que juego con ventaja. Las emociones brotan a lo bestia y las sensaciones están a flor de piel. L a melodía se adueña de mí metiéndose en mi cabeza. También florecen recuerdos de los momentos más importantes en los que escuchaba determinadas canciones. Quizá esto es lo que necesita mucha gente para evadirse de tantos ruidos, tantas bocas, tantas preocupaciones. Ponte los cascos, dale al play y disfruta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)



.jpg)
.jpg)




