jueves, 27 de septiembre de 2012

Atrapado entre colosos

Y aquí una vez más atrapado entre los colosos Espacio y Tiempo, atrapado entre dos líneas infranqueables buscando salida. No sé dónde me encuentro...estoy perdido en un páramo de sentimientos, en un desierto de ideas que agobia por el simple hecho de no existir. Camino en todas direcciones y en ninguna. Oteo el horizonte cómo un topo en su cueva excavada, ciego, no veo nada. Dando palos de ciego busco y no encuentro. Estoy completamente perdido en la inmensidad del espacio. Necesito paciencia pero la paciencia requiere tiempo y tampoco sé en qué siglo, década, año, mes, día, hora, minuto o segundo vivo. El tiempo no parece  pasar, no corre en su dimensión inexplorada. Cada segundo que pasa en realidad para mí no pasa...queda suspendido y se cierne sobre mí como una sombra, una carga que me ralentiza el paso, un lastre queme ancla y no me deja avanzar cuanto quisiera en mi camino, en mi búsqueda. No veo luz ni tampoco oscuridad...todo lo que me rodea se puede percibir pero no es real...o al menos esa es mi sensación...Encarcelado entre barrotes de sentimientos mi alma pide salir de mi cuerpo. No soporta esta situación de incertidumbre y desasosiego. Necesita volar... y reencontrarse consigo misma....encontrar eso que tanto necesita y tantos ansían. Encontrar ese sentimiento que es la llave para abrir la puerta que lleva al sentir, a esa dimensión en la que se puedan utilizar los sentidos y en la que los colosos Espacio y Tiempo no tengan una lucha encarnizada en la que las afectadas sean las almas...ese sentimiento...

Destino para nadie

Todo tiende a un final, un final que se mantiene latente en cada ser. Todo ser nace y su destino juega con él como si fuera una marioneta. La vida de las personas está marcada porque cada movimiento, cada acción puede cambiar su destino...o no? Es cierto que el destino está marcado al nacer o depende de las acciones de uno mismo? Yo prefiero dejar eso a los filósofos pero no puedo evitar pensar en ello. Hay cosas que te marcan en la vida y que pueden hacer que dé un giro de 360º, ¿pero está eso escrito en algún sitio? Algunos dicen que en las estrellas. Si eso fuese cierto a veces me darían ganas de apagar alguna para cambiar mi suerte. Las cosas no siempre salen como uno quiere pero ¿quién dijo que el destino que te toque te tiene que gustar? Nadie. Hay destinos gloriosos y destinos horrorosos pero nadie sabe cuál te va a tocar, quizá las estrellas... Yo solo sé que mis estrellas siempre estarán calladas, mudas, sin ninguna intención de alumbrarme. Sólo soy un ignorante más que espera que su destino le depare lo mejor. Cuando alguien dice que las personas buenas tendrán su recompensa tarde o temprano suelto una carcajada para mis adentros y pienso en las muchas veces que eso no ha ocurrido... ¡cuántos habrán hecho bien y sido maravillosas personas y su destino les ha tratado con crueldad, incluso segándoles la vida! Nuestro destino sólo lo podemos cambiar nosotros en ciertos aspectos. Cada uno que mire al oscuro cielo de la noche y busque esa estrella que guía su camino, luego pida un deseo y espere. Quién sabe, a lo mejor tiene suerte y le sonríe el destino...


martes, 25 de septiembre de 2012

La guerra de un hombre

El campo de batalla es desolador, nunca vi algo parecido. El silencio reina en este agujero inmundo del que no logramos salir. Los innombrables arrasan por donde pasan. Una fuerza extraña ataca la moral de mis hombres y la mía propia. No hay posibilidad de victoria. Una niebla se cierne sobre mis tropas impidiendo el ataque. Indefensos luchan contra esos malditos traidores que se aliaron con el enemigo. Cinco meses después de la primera batalla que comenzó esta guerra llega la hora de la reflexión, de utilizar más la cabeza que el valor convertido en temeridad. Poco a poco han ido ganando terreno. La desesperación es palpable en el ambiente. Aquella batalla en la que no quedó nadie nos dio esperanzas, fuerzas para seguir hacia adelante con la conquista de esta tierra embrujada. Pero escaramuzas posteriores fueron mermando nuestras filas. Extendieron el miedo entre nosotros y acabaron por destrozar nuestra moral. Tratados de paz fallaron y las batallas no cesaron. Seguimos perdiendo batallas, no entiendo por qué nos vencen tan fácilmente. Esto no nos ocurrió en ninguna otra conquista, solo en esta tierra embrujada en la que no hay victoria posible. Mi ejército, uno de los mejores, debilitado por una fuerza mística, lúgubre y mágica. Me llegó información de que en otras épocas la lograron ocupar distintos pueblos pero siempre en poco tiempo. Cabe destacar las fuerzas de un ejército que pactó con el mismísimo diablo para conquistar dicha tierra encantada, que terminó por abandonar, ya que descubrieron el secreto que esconde y huyeron tras su victoria. Mirando la puesta de sol con lágrimas en los ojos contemplo el paisaje desolador repleto de almas mutiladas, sangre derramada en vano y algunos de mis hombres esperanzados todavía luchando. Mi decisión está tomada. No lucharemos en vano, abandonaremos esta tierra maldita y volveremos a nuestros lugares de origen. Dejaremos esta lucha sin sentido, esta conquista imposible. A lo mejor en otros tiempos…en otras tierras…Pero ahora no. Cojo mi arma y doy la orden. Echo un último vistazo y empiezo a correr. Mis mejores hombres me acompañan en esta huida sin marcha atrás. Quizá cuando tengamos más hombres…No. Me cuesta abandonar porque esa no es mi actitud pero la decisión está tomada. Llegó la hora de la retirada. Doy esta guerra por acabada.


Simplemente tú


Hay cosas que nunca llegan a tener sentido y otras que lo tienen pero no se lo encuentras por más que busques y busques. Pocas veces se encuentra lo que uno quiere, más bien al contrario. Muchas veces lo que se quiere llega sin esperarlo y otras no. Tú eres impredecible. Muchos te buscan pero pocos llegan a encontrarte y otros pocos lo hacen de casualidad. Eres la perdición de todo hombre. Arrancas de la propia vida a los más débiles. Le robas el alma a los enamoradizos y destruyes el corazón de los ilusionados. Pero eres increíble. Puedes dar lo peor y lo mejor. Puedes dar la vida a un muerto. Puedes dar luz a la oscuridad. Eres antídoto y veneno. Cielo e infierno. Eres el imposible, el platónico, el adolescente, el de un minuto, el de para toda la vida, el de a primera vista, el loco, el apasionado, el fugaz, el sorprendente, el inesperado, el destructor, el empalagoso, el todo, la nada....Todo está en ti y sin ti el todo sería nada porque tú mueves el mundo y los corazones de cada persona existente, tú estás en cada uno de ellos. Tú haces locos a los cuerdos. Tú das la vida y la quitas... Siempre sabré por qué existo...porque existes tú, razón de vida y existencia de cada ser humano.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Mirando al cielo

Anoche mientras paseaba bajo las estrellas algo invadió mi interior produciéndome un escalofrío. Esa situación me hizo recordar noches pasadas en las que mi felicidad y mi diversión parecían no tener límites. Un anhelo que cavitaba mis adentros. Quizá la mejor racha de fortuna que había tenido en mucho tiempo hizo mella en mí. Tantos desastres y caídas se vieron invertidos en un abrir y cerrar de ojos y sacaron lo mejor de mí. En medio de un desierto emocional encontré un oasis que provocó que viviese con intensidad. Quizá fue una estrella fugaz a la que pedí un deseo. Lo único que puedo decir es que me llevé la experiencia de ese espejismo paradisíaco vestido con todo tipo de escenas y acompañado de todo tipo de bandas sonoras, que al escuchar todavía se me remueve algo por dentro. Ese sentimiento es el que me vino caminando a la luz de unas cuantas farolas mientras escuchaba sonidos familiares, esas canciones… Seguí caminando y mirando al cielo busqué otra estrella que diera su vida por hacerme vivir de nuevo esas experiencias. Esta vez no hubo suerte, una pena…

Espiral


Y todo se repite como si fuera un ciclo. Un remolino en el que quedas atrapado y no sabes salir. Una escalofriante rutina que empieza a causar descontentos y malestares. Cuando te sientes atado o esposado a algo que necesitas, pero te hace daño de la manera en la que lo deseas, que no consigues entender, intentas liberarte o al menos aflojar ese yugo que te aprisiona. Aferrarse a cualquier esperanza puede ser la manera de liberarse de esas esposas o de apretar esas ataduras más aún. La esperanza a veces traiciona porque puede convertirse en fe ciega No hay que dejarse engañar por falsas apariencias y tener la esperanzas justas: la realidad existe y está ahí. El truco está en creer en uno mismo y obtener la libertad a partir de introspecciones. Uno tiene que estudiarse a sí mismo y ver todo el abanico de posibilidades a partir de él. Si después de eso sientes que puedes lograr lo que ansías o te propones pues adelante. Aquí entra la realidad. No todo lo que pienses es posible, tus ojos y tus intuiciones pueden engañarte. A veces las cosas no son lo que parecen y es cuando después de haber puesto tu fe ciega sobre la mesa la pierdes por una mala jugada de la realidad. Cuando esta jugada se repite una y otra vez es cuando te tienes que plantear la retirada, se acabo el juego por ahora o perderás lo que te queda de fe. El torbellino o remolino al que me refiero es éste. Cuando entras en esa mierda de rutina de la que quieres escaparte y empiezas a entender muchas cosas. Es hora de parar y pensar para luego recomenzar este juego contra la realidad.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Un rayo de luz

Entra un rayo de sol por las pequeñas rendijas de la persiana y calienta débilmente tu rostro. Abres los ojos de golpe y te levantas bruscamente de la cama. Una extraña energía invade tu cuerpo. Corres a la terraza, abres la ventana y contemplando el amanecer notas la brisa mañanera que te pone la piel de gallina y te produce una sensación de bienestar enorme. Pasan por tu cabeza diversos pensamientos que hacen que te plantees tu vida de otra manera, que le des la vuelta a tu visión pesimista y amargada y mires el lado positivo de cada detalle. Esos pequeños detalles que te hacen feliz y que están pasando desapercibidos para ti. Esos detalles de los que te diste cuenta anoche y provocaron la sonrisa con la que te fuiste a dormir y con la que te has levantado hoy. Mientras dormías ese vaso medio vacío se llenó entero y tu optimismo rebasa los límites. Nadie va a apagar tu sonrisa ni romper tus sueños. Tus alas de cristal han pasado a ser del elemento más resistente que existe: el amor. Corres de aquí para allá, no sabes donde meterte, enciendes el equipo de música, pones el volumen al máximo y te pones a bailar encima del sofá. Después de todo el sufrimiento que llevabas dentro ha llegado la hora de ponerle punto y final a todos los pensamientos negativos que te impiden vivir. Es hora de arreglarte por dentro y por fuera, de salir a la calle y enfrentarte a la realidad de la mejor manera posible: con una sonrisa y amando cada cosa que haces. Sal de tu cueva, ponle banda sonora a tu vida, mira el lado bueno de todo lo que te pase y valora el esfuerzo de los seres queridos que te rodean por hacerte feliz, tú eres lo primero para ellos y ellos deben ser lo primero para ti. Rodeado de tu gente y con tus ilusiones por bandera te comerás el mundo. Nada de conflictos inútiles con tu gente ni preocupaciones por lo que dirán personas que son ajenas a tu verdadero objetivo: vivir tu vida, no la de los demás. Llegó la hora, ya estás preparado para tu nueva etapa, corre, salta, sonríe, vuela... y lo más importante: sueña.