jueves, 11 de agosto de 2016

Alborada entre pensamientos


La sombra de una figura corpulenta se proyectaba en la pared de aquel cuarto en penumbra. El rostro del individuo se descubrió ante la luz tenue de una lámpara colocada a la izquierda del único sillón que se encontraba en la habitación. Estaba rodeado de estanterias llenas de libros. Era un hombre joven pero con gesto serio y pensativo. Se acercó a un viejo tocadiscos y lo puso en marcha. Mientras escuchaba una vieja canción de Frank Sinatra se sacó una caja con tabaco y empezó a liarse un cigarrillo. Parecía atormentado. Se encendió el cigarro y empezó a darle caladas suaves. Días atrás tuvo problemas,no sabía como arreglarlo. Se sentía solo y falto de cariño. Era una noche oscura en la que la Luna no iluminaba. Salió al balcón y contempló durante unos minutos la calle vacía, teñida de una luz anaranjada por las farolas. Mientras su cigarro se consumía los minutos pasaban y sus ideas florecían. Se sacó otro y se lo encendió. No podía seguir de esa manera. Entró otra vez al cuarto y se acerco a un pequeño minibar que tenía en una esquina. Saco una botella de vodka , otra de licor de café y otra de leche. Se preparó su cocktail y vaso en en la siniestra y cigarro en la diestra volvió a la terraza. Se sentó en la barandilla y empezó a contemplar el amanecer mientras hacía aros de humo y disfrutaba de su Ruso blanco. Empezó a recordar todos los buenos momentos que había pasado con sus amigos y comprendió que no merecía la pena disputa alguna. Lo mismo pensó de aquella chica con la que siempre estaba discutiendo. De repente como una señal del cielo cantó un gallo. Mirando al horizonte mientras salía el Sol y con el último trago y la última calada se dirigió al interior de la casa. Bajó las escaleras rápidamente y se dirigió a una pequeña mesa en la entrada. Ahí estaba el teléfono y sin pensarlo le empujó el destino y comenzó a llamar a esas personas. Pensó que era mejor no perder lo que quería por cualquier tontería.

miércoles, 3 de agosto de 2016

La suerte del canalla

Hay días que me gustaría ser el mayor de los canallas.Un cabrón con pintas. Un pirata despreocupado que disfrute haciendo fechorías o un bandido del salvaje oeste americano. Me gustaría devolver todos los palos que me han dado pero duplicados. Me considero muy cabrón y pienso cosas que nadie imagina pero no consigo ser ese canalla. Aunque guarde el mayor de los rencores y desee el mayor de los males. A veces pienso que tengo el corazón tan roto que me han roto el alma y no puedo ser feliz. No soporto ver a gente que no se merece absolutamente nada bueno ser más felices que yo, que les pase todo lo bueno. A lo mejor me merezco cosas horribles por no desearle el bien a todo el mundo pero yo tengo un concepto de justicia que no encaja con el típico "nadie se merece que le pase algo malo". Si alguien es un cabrón o hace cosas despreciables debe pagar por ello. Destino, karma, Dios... lo podéis llamar como queráis pero muchas veces se porta mal con los "buenos" y genial con quien no se lo merece. ¿Entonces para qué ser buena persona?¿para que te den por todos lados? Es una situación frustrante que lleva a las personas a preguntarse muchas cosas. Siendo bueno no se gana nada y es verídico. Por qué triunfa más un guaperas de gimnasio que es gilipollas y medio, solo sabe hablar de sus pectorales o de su coche y se porta mal con las mujeres que un chaval normal que sea inteligente y las trate como princesas.O una tía preciosa con unas medidas perfectas que solo sabe hablar de reggaeton y de programas de citas inventadas. Es un claro ejemplo de que la vida no es justa. O por qué dos personas que se enamoran no pueden estar juntas por la distancia u otros motivos y luego hay parejas que se llevan a rabiar y están todos los días juntos. Mas bien la vida no está equilibrada. A veces quisiera ser ese canalla para comprobar mi teoría pero no puedo, La vida nos ha hecho de una manera y aunque no sea justa en este momento ¿quién dice que no lo será en el futuro? Pues lo digo yo, hay gente que nace con una flor en el culo y otros empiezan con el pie izquierdo, esto es así. Así que hay que hacer lo que a uno le de la gana en cada momento de nuestra vida porque tarde o temprano algo malo ocurre y nos arrepentiremos. Vivid cada momento de felicidad como si fuera el último, cada beso como si fuera el primero, cada viaje como si os fueran a encerrar, mirad como si os fueseis a quedar ciegos, tocad, sentid, comed lo que queráis... porque la vida no es justa y lo que hoy es insignificante mañana puede no estar, puede haber un giro radical. Y no esperéis que por ser buenos os pasarán cosas buenas o por ser malos os pasarán cosas malas, que va. Nunca está de más hacer travesuras, sacad ese canalla que lleváis dentro porque la vida no es para los santos, solo disfrutan los demonios.