lunes, 14 de diciembre de 2015

El sinsentido amoroso

Nos pasamos la vida inmersos en una incesante búsqueda. Buscamos el sentido de las cosas pero hay cosas que no tienen sentido. Una de ellas es el amor. Buscarle el sentido al amor es ridículo. El amor llega de repente cuando menos te lo esperas, con la persona que menos te lo esperas y te golpea con una brutalidad enorme dejándote en un estado de idiotez severa. De repente todo lo que te rodea deja de existir y el centro de tu mundo es esa persona de la que Cupido ha decidido que te enamores. Claramente no tiene sentido, muy bonito pero sin sentido. Vives engañado porque crees que esa persona es perfecta cuando en realidad tiene mil defectos y es otro gran sinsentido. Tampoco sabes el tiempo que dura exactamente. Puede durar toda la vida o unos meses, el cabrón se va sin avisar y te deja jodido y con cara de gilipollas mirando a la nada y preguntándote qué ha pasado. El amor es totalmente impredecible. Va y viene cuando quiere, no sabes dónde va a presentarse, si en un bar o en una biblioteca. Nada tiene sentido. Cuándo se va sin explicación es el mayor sinsentido. Pasas de tener un centro del mundo que te atonta a que forme parte de otro mundo y ni le prestes atención. También existen muchos tipos de amor y muchas maneras de querer… muchísimas. Tantas que por eso no tiene ningún sentido. ¿Para qué quiero enamorarme? ¿Por qué no puedo elegir cuándo o de quién enamorarme? ¿Por qué me enamoro de esa persona si es una cabrona? ¿Por qué existen tantos amores no correspondidos? ¿Por qué si quiero a una persona puede aparecer otra que ponga patas arriba mi vida? El amor es así, un puto sinsentido que puede ser lo más bonito de la vida o puede dejarte jodido y preguntándote qué has hecho para merecer tal desprecio de Cupido. El amor es brujería, impredecible y sin sentido alguno así que no esperéis nada de él, hará lo que quiera con vosotros. Dejad de buscarle el sentido y no lo esperéis, cuando llegue seréis sus esclavos para bien o para mal. Disfrutad del momento estéis enamorados o no, eso es el verdadero amor, el amor propio.