domingo, 24 de noviembre de 2013

ELLA

Un mundo perfecto contenido en un cuerpo de mujer. Mi paraíso particular. Mis noches y mis días. El tiempo vuela en su compañía. Su cabello, reflejo de luz de atardecer sobre aguas tranquilas. Sus ojos miel de la colmena recién cogida. Tinta derramada en su pupila. De corazón rebelde y mente activa. Me pierdo en su piel suave como la seda, de tez pálida como la leche. Su rostro angelical hipnotiza, su fuego interior obsesiona. De princesa de porcelana a reina de mi vida. Delicada y frágil, la dueña de mi corazón. Centro de mi universo y fábrica de emociones. Corazón caliente y pasión desmesurada. Protectora de mi calma y remedio de mis tempestades. Navego por su piel cual pirata de mil mares. Es mi estrella de entre millones de constelaciones estelares. Su luz ilumina mi camino, su sonrisa reconforta mi alma. Su mirada remueve mi mar en calma. Su voz celestial retumba en mi cabeza. La piel de gallina cuando sus manos me acarician. La perfección vestida de inocencia. Una flecha que atravesó mis sentimientos y me encadenó a esa figura que me lleva hacia la locura. Belleza salvaje que hechiza. Sus labios coquetos acarician mis labios y siento que vuelo más alto que nadie. Un abrazo suyo es el mejor abrigo para mi corazón. Un pilar fundamental que me sostiene siempre. En los malos momentos me ayuda, en los buenos disfruta. Se sacrifica por verme feliz. Jamás ha hecho eso ninguna otra por mí. Mato y muero por ella, para mi es la única estrella que brilla.

martes, 8 de octubre de 2013

¿Qué hubiese pasado si...?

Es increíble como todo puede cambiar tan rápido, tan brusco. De la noche a la mañana la vida te cambia con un solo gesto. Vas caminando por la calle y te cruzas con una persona desconocida  que  al cabo de un tiempo pasa a formar parte de tu vida. Muchas veces me pregunto qué hubiese pasado si no hubiese hecho ciertas cosas o tomado ciertas decisiones. Siempre he tenido esa curiosidad por saber cómo hubiese sido mi vida si en vez de tomar las decisiones que he tomado  hubiese tomado otras totalmente distintas. Una elección distinta, un paso no dado, un paso que debí dar, una palabra que no debí decir, un silencio que no rompí, una mirada equivocada, una mentira que no debí decir, una consejo que nunca escuché, una lagrima derramada en vano. Me pregunto qué hubiera pasado si esa vez que llegué tarde hubiera llegado pronto y si esa vez que llegué pronto hubiera llegado tarde. Esas cosas que no sabía y las podía haber sabido y aquellas cosas que supe y pude no saber. Todos esos elementos que puso el destino en mi camino y me han hecho llegar hasta aquí. ¿Y si no los hubiera puesto? ¿Y si hubiera sido otro mi destino? Nunca lo sabré, ni yo ni nadie. A cada uno le toca tomar sus decisiones y forjar su destino a base de errores y aciertos. Siempre me he preguntado cuál hubiera sido mi otro yo pero hay una cosa que tengo clara: mi Yo actual es feliz y doy gracias por todo lo que tengo y lo que soy.




jueves, 23 de mayo de 2013

Te Quiero

Te quiero. Te quiero de día. Te quiero de noche. Te quiero alegre. Te quiero aunque estés enfadada. Te quiero allí. Te quiero aquí. Te quiero cerca. Te quiero aunque estés lejos. Te quiero ahora. Te querré siempre. Te quiero como a la vida. Te quiero en mis sueños. Te quiero en mi vida. Te quiero recién levantada. Te quiero de fiesta. Te quiero en la oscuridad. Te quiero en público. Te quiero en privado. Te quiero riendo. Te quiero llorando. Te quiero pese a los problemas. Te quiero en lo bueno. Te quiero en lo malo. Te quiero bajo las sábanas. Te quiero bajo la lluvia. Te quiero gritando. Te quiero susurrando. Te quiero en mi pecho. Te quiero en mis labios. Te quiero abrazándome. Te quiero mirándote. Te quiero mirándome. Te quiero en un atardecer. Te quiero en un amanecer. Te quiero cogiendo mi mano. Te quiero acurrucada. Te quiero bailando. Te quiero apasionada. Te quiero tímida. Te quiero en todos los aspectos de la vida. Me da igual cómo, cuándo y dónde; solo el por qué. ¿El por qué? Porque me haces falta, no puedo vivir sin ti, eres el oxígeno de mis pulmones. Me haces feliz que es lo esencial en esta vida. Te quiero muchísimo. Te quiero siempre a mi lado. Lo repetiré las veces que haga falta porque te quiero. Mi amor no cabe en estas palabras pero es un intento por que se quede grabado en la memoria. Así que no lo olvides nunca, que te quiero.

jueves, 9 de mayo de 2013

Kilómetros de corazón




Escuché decir una vez que la distancia es el olvido. Mi inexperiencia lo asimiló e hice caso de aquellas palabras que más tarde comprendí que eran sabias pero no del todo ciertas. Digo no del todo ciertas porque, años más tarde, me he dado cuenta de que toda regla tiene su excepción y esta no iba a ser menos.

Yo siempre he sido enemigo de las despedidas y fue en una despedida cuando me di cuenta. Esa persona estaba equivocada. Yo me alejaba de la persona que más quería y la pena inundaba mi corazón y mis lágrimas anegaban mis ojos. Con la vista borrosa miraba hacia el horizonte mientras me alejaba sin remedio, pensando en los momentos inolvidables. El camino de vuelta parecía la Milla Verde, un camino sin regreso hacia la muerte. Cada minuto se clavaba en mi pecho como una daga. Es la peor sensación que he sentido nunca. Algo me faltaba, acababa de dejar atrás una parte de mí, ya no me sentía completo. Recordando aquellas palabras tuve miedo de que la distancia hiciera que todo lo vivido, todos esos sentimientos y emociones quedaran apartados en el olvido. Sólo era cuestión de días comprobarlo. Los días pasaban y las horas seguían clavándose como espadas. Su recuerdo permanecía intacto en mi mente y mi corazón seguía extrañándola. Todo me recordaba a ella. Solía quedarme mirando su foto antes de dormirme mientras recordaba esos momentos que convertían lo nuestro en algo especial. Soñaba con ella de noche y recordaba el sueño el resto del día. Volví a pensar en aquellas palabras sabias y dudé de si realmente eran sabias o no.

Pasados los meses la misma escena se repetía una y otra vez y no dejaba de sentir lo mismo. De hecho lo sentía incluso de una forma más intensa que antes. Después de esto he llegado a una conclusión. La distancia no es nada cuando dos almas están predestinadas la una a la otra y dos corazones están predestinados a quererse. Kilómetros, metros, centímetros… no son nada. Bueno si, doscientos kilómetros los que nos separan, tres metros sobre el cielo los que me eleva y a pocos centímetros lo que quiero estar de sus labios. Mientras exista amor verdadero de por medio la distancia no será un impedimento sino una motivación para la próxima vez que vuelvan a estar juntas dos personas. Los sentimientos no se olvidan, el amor espera. Por lo tanto la distancia es olvido cuando no existe amor verdadero. Por muchos kilómetros que nos separen siempre se lleva a esa persona en el corazón. La vida siempre dará otra oportunidad para que no tengan que vivir separados. Por muy lejos que se encuentre una persona si la queréis de verdad siempre estará en vuestro corazón.

jueves, 28 de febrero de 2013

El undécimo día del undécimo mes (L)


Tu recuerdo en mi mente.
En tu foto mi mirada.
Te sueño constantemente.
Sin ti no soy nada..

Dibujas mi sonrisa y
tiemblan mis palabras.
Esperando vivo,
tu llegada al alba.

Mil besos me apasionan,
mil caricias me estremecen,
a cada minuto princesa,
es nuestro amor el que crece.

Esos cabellos dorados,
esos ojos de gata,
no te tengo a mi lado,
cuanto me haces falta!

Cientos de kilómetros,
decenas de días.
Aun así das a mi vida,
millones de alegrías

Como un perro fiel,
como un oso a su miel,
te juro mi vida,
que a tu lado estaré.

Mira en el cielo las estrellas
mientras no esté presente,
te recordará una de ellas
que no quiero perderte.

No olvides esto mi amor,
recuerda cuanto te quiero.
Porque si te soy sincero
eres la dueña de mi corazón.



martes, 5 de febrero de 2013

Aquí quiero dejar mi huella

El otro día caminando por la calle me ocurrió algo extraño. Hacía un día estupendo, el sol brillaba intensamente y había una brisa fresca. Yo andaba por un camino de tierra y tenía unas vistas estupendas del lago de mi pueblo. La naturaleza me rodeaba y era un momento idílico pero fallaba algo. Tengo la mala costumbre de ir mirando siempre al suelo. Nunca miro hacia adelante. No lo parece pero es un defecto bastante grande. Podría decirse que soy introvertido y pesimista. Es cierto. Quizá por eso voy siempre mirando al suelo, porque estoy siempre pensando y en mi mundo. Esta actitud hace que me pierda todo lo que pase a mi alrededor. Iba escuchando música como de costumbre y de repente me paré. Levanté la cabeza y me di cuenta del fascinante y bellísimo escenario que me estaba perdiendo por mi actitud pesimista y derrotista. Entonces me quité los cascos y admirando el paisaje respiré profundamente. Necesitaba libertad. Necesitaba separarme de mí mismo. Tanto tiempo pensando en las mismas cosas se terminan haciendo pesadas y se convierten en una carga que te hunde poco a poco. Pues bien, me di cuenta de que no podía seguir así. El vaso medio vacío se debe de llenar hasta que rebose y nada de caras tristes y desilusiones. La vida tiene cosas preciosas y magníficas, solo tienes que levantar la cabeza un poco para ver el lado bueno. Cuando te preocupe algo o estés triste no te comas la cabeza y hagas de algo que no tiene por qué importar un mundo. Busca las razones que te llevan a vivir y te hacen sonreír cada día. Aférrate a ellas y tómate con calma las cosas malas e intenta reírte de estas. Todo esto me ha hecho pensar que no existe absolutamente nada que te haga perder las ganas de todo eternamente. De todo se sale y la felicidad siempre está ahí esperando a que se la dé una oportunidad. Aunque sea difícil hay que poner un poco de nuestra parte y mucho empeño. No se nos ha dado la oportunidad de vivir para estar tristes o enfadados. Hay que aprovechar la vida al máximo y mirar siempre el lado positivo de las cosas. Mirar hacia adelante es un éxito, mirar hacia el suelo solo hace que uno se estanque y no sepa reconocer nada más allá de sus preocupaciones y problemas. De ahora en adelante siempre miraré al suelo solo cuando piense: “aquí quiero dejar mi huella”.