martes, 2 de febrero de 2016

Eso es, disfruta

A veces olvidamos que la felicidad está en determinados pequeños instantes de nuestra vida. Olvidamos esos momentos que nos encantan y al cabo de un tiempo consideramos rutina. Cuando perdemos esa rutina los echamos de menos y aprendemos a valorarlos, apreciamos esa magia que pasaba desapercibida ante nosotros. Una cerveza bien fría con los amigos mientras os contáis las aventuras de la semana, una peli acompañada de palomitas y una mantita (con pareja o sin ella), tu mascota saludándote efusivamente cuando llegas a casa, las palabras de tu madre preocupada… (ten cuidado, vuelve a casa pronto, no bebas…). Todo se acaba echando de menos. Ese viaje en coche con amigos cantando en voz alta vuestra canción favorita, bailar en la discoteca sin importar quién esté mirando, las noches de verano viendo la lluvia de estrellas tumbado en medio de la nada, escuchar las historietas de tus abuelos mil veces sin cansarte. Pero también hay momentos que no son rutina pero que todos hemos vivido y deberíamos de repetir mil veces a lo largo de nuestra vida porque son los que realmente nos hacen disfrutar de verdad y hacen que el tiempo pase volando. Las noches de locura con los amigos que acaban en amaneceres con encanto, los 14 de febrero inolvidables llenos romanticismo, cera de vela, pétalos de rosa y mucho vino; las comidas con la familia en las que aparecen fotos de antaño y millones de recuerdos, los reencuentros con amigos décadas después, las noches de sexo desenfrenado, de labios mordidos, pelos de punta y gemidos al oído perdiendo el control. Hay que bailar más, besar más, viajar más… Disfrutar de cada trago de cerveza con tus amigos, de cada beso que das, de cada amanecer… eso es felicidad porque cuando lo recuerdes te saldrá una sonrisilla que no podrás evitar y pensarás “joder que feliz fui”. Habla ahora mismo con tus amigos, pareja, familia o con quien sea y haz planes, bueno mejor no hagas planes, haz locuras y que sea lo que Dios quiera porque de eso se trata la felicidad, de vivir lo que venga disfrutando al máximo. Vive el momento y morirás contento.