domingo, 23 de septiembre de 2012

Mirando al cielo

Anoche mientras paseaba bajo las estrellas algo invadió mi interior produciéndome un escalofrío. Esa situación me hizo recordar noches pasadas en las que mi felicidad y mi diversión parecían no tener límites. Un anhelo que cavitaba mis adentros. Quizá la mejor racha de fortuna que había tenido en mucho tiempo hizo mella en mí. Tantos desastres y caídas se vieron invertidos en un abrir y cerrar de ojos y sacaron lo mejor de mí. En medio de un desierto emocional encontré un oasis que provocó que viviese con intensidad. Quizá fue una estrella fugaz a la que pedí un deseo. Lo único que puedo decir es que me llevé la experiencia de ese espejismo paradisíaco vestido con todo tipo de escenas y acompañado de todo tipo de bandas sonoras, que al escuchar todavía se me remueve algo por dentro. Ese sentimiento es el que me vino caminando a la luz de unas cuantas farolas mientras escuchaba sonidos familiares, esas canciones… Seguí caminando y mirando al cielo busqué otra estrella que diera su vida por hacerme vivir de nuevo esas experiencias. Esta vez no hubo suerte, una pena…

No hay comentarios:

Publicar un comentario