Todo tiende a un final, un final que se mantiene latente en cada ser. Todo ser nace y su destino juega con él como si fuera una marioneta. La vida de las personas está marcada porque cada movimiento, cada acción puede cambiar su destino...o no? Es cierto que el destino está marcado al nacer o depende de las acciones de uno mismo? Yo prefiero dejar eso a los filósofos pero no puedo evitar pensar en ello. Hay cosas que te marcan en la vida y que pueden hacer que dé un giro de 360º, ¿pero está eso escrito en algún sitio? Algunos dicen que en las estrellas. Si eso fuese cierto a veces me darían ganas de apagar alguna para cambiar mi suerte. Las cosas no siempre salen como uno quiere pero ¿quién dijo que el destino que te toque te tiene que gustar? Nadie. Hay destinos gloriosos y destinos horrorosos pero nadie sabe cuál te va a tocar, quizá las estrellas... Yo solo sé que mis estrellas siempre estarán calladas, mudas, sin ninguna intención de alumbrarme. Sólo soy un ignorante más que espera que su destino le depare lo mejor. Cuando alguien dice que las personas buenas tendrán su recompensa tarde o temprano suelto una carcajada para mis adentros y pienso en las muchas veces que eso no ha ocurrido... ¡cuántos habrán hecho bien y sido maravillosas personas y su destino les ha tratado con crueldad, incluso segándoles la vida! Nuestro destino sólo lo podemos cambiar nosotros en ciertos aspectos. Cada uno que mire al oscuro cielo de la noche y busque esa estrella que guía su camino, luego pida un deseo y espere. Quién sabe, a lo mejor tiene suerte y le sonríe el destino...

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