domingo, 5 de febrero de 2012

De la paranoia trascendental a la garantía pluscuamperfecta

Dejo un fragmento de la Meditación tercera de la obra Meditaciones metafísicas de René Descartes en el que hace una introspección en la que recapacita sobre la existencia de las cosas. Yo invito a que vayais más allá y le imitéis, pudiendo así recapacitar y rectificar determinados pensamientos equivocados que tenemos todos de nosotros mismos. Soliloquio y sospecha:

Cerraré ahora los ojos, taponaré mis oídos, bloquearé todos mis sentidos, borraré incluso de mi pensamiento todas las imágenes de cosas corporales o, al menos, ya que eso es casi imposible, las consideraré como vanas y falsas; y así, conversando sólo conmigo mismo, y considerando mi interior, intentaré hacerme, poco a poco, más conocido y familiar a mí mismo. Soy una cosa que piensa, es decir, que duda, que afirma, que niega, que conoce algunas cosas, que ignora muchas otras, que ama, que odia, que quiere, que no quiere, que imagina, también, y que siente. Pues, tal como he señalado anteriormente, aunque las cosas que siento y que imagino quizá no sean absolutamente nada fuera de mí y en sí mismas, estoy seguro, no obstante, de que esas formas de pensar, a las que llamo sentimientos e imaginaciones, sólo en cuanto son formas de pensar, residen y se encuentran ciertamente en mí.

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