Poco a poco el verano se aleja. A pequeños pasos forzados nos despedimos de una estación llena de vida. Sus colores, olores, melodías o sensaciones nos hacen sentir de una manera especial. Quedan atrás las calurosas tardes con amigos en las piscinas y las risas y momentos mágicos que se experimentan en ellas. También quedan atrás esos largos viajes en busca de relax o cambio de aires a las playa o la montaña. Esas vacaciones en el mar escuchando el sonido de las olas tumbado en la arena mientras ves atardecer y te pones melancólico pensando en esas cosas que te fallan o te van bien. O las otras vacaciones en la montaña viendo amanecer entre prados después de una noche mística viendo el cielo estrellado y escuchando la naturaleza sintiéndola como propia. Se alejan esos reencuentros con familiares a los que casi no ves el resto del año y en los que prometes que no vas a dejar pasar tanto tiempo entre una y otra vez, esos “amores de verano” que sacan un lado desconocido por ti y que deseas que duren para siempre aunque no pueda ser así, esos días en los que no haces nada y llamas a algún amigo al que hace tiempo que no ves y no está ocupado como siempre con el que quedas para recordar viejos tiempos, veranos que pasasteis juntos. Con el calor también se van todas esas noches de fiesta, de deslices, carcajadas, anécdotas curiosas y sentimientos que forman un cuadro especial que difícilmente se puede olvidar. Las fiestas de los pueblos con sus ferias y sus botellones son el alma del verano y una de las cosas que más se echan de menos, con sus canciones típicas que se te quedan y que no puedes sacártelas de la cabeza y al escucharlas un día en diciembre rebrotan todas esas sensaciones veraniegas y recuerdos de una buena época del año. Pero lo bueno de todo esto es que hay cosas que el verano no se lleva consigo. Todas las amistades y las experiencias vividas siempre quedan en nuestros corazones. Una llama que sigue encendida y no se apaga esperando la oportunidad para avivarse y repetir esas experiencias al año siguiente. El verano se acaba pero su espíritu sigue vivo en todos nosotros, su recuerdo vivo en nuestras mentes, y las experiencias vividas para siempre en nuestro interior latiendo. Adiós verano ,el año que viene más y mejor, gracias por todo lo que me has hecho vivir.
Jooo, me has hecho recordas este verano, el airsfot, los dias de feria........ ESPERO VERTE POR AQUI EL AÑO QUE VIENE TAMBIEN, E IGUAL O MEJOR !
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