sábado, 12 de noviembre de 2011

Renacer

Como sol de invierno
mis manos no calientan,
Añorando lo tierno,
lo buscan a tientas.

Gris es mi esperanza,
que verde se desea,
atravesado por una lanza
continúo mi odisea.

Vientos en contra
grandes escaladas,
dedicando a otra
fallidas baladas.

A tu luz le ruego
que pronto aparezca
puesto que mi alma es fuego
y mi cuerpo se quema.

Poco queda en mi corazón,
solo unos restos,
de amor y desazón,
ambos expuestos.

A tus brazos,
muerto llegaré,
y en tu pecho,
por tu alma renaceré.

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